No sólo el exceso de copas lleva a menudo a la riesgosa acumulación de grasa en el hígado
El hígado, con su kilo y medio de peso y alojado bajo las costillas al lado superior derecho del abdomen, es el órgano más grande del cuerpo y una verdadera “fábrica química”, debido a las más de importantes 600 funciones que cumple. Uno de sus trastornos (poco difundido y que casi no da síntomas) es el hígado graso no alcohólico. A veces puede eliminarse con dieta y ejercicios. Pero si evoluciona, trae graves consecuencias para la salud.
Detección
Una ecografía de hígado y un perfil hepático (de laboratorio), revelan el trastorno y el nivel de transaminasas para establecer el grado de daño producido. Es necesario investigar sobre el trastorno cuando el paciente presenta hígado agrandado, lipidemia, si miden más de 100 centímetros de cintura en el caso del hombre y más de 80 en la mujer, o patologías previas de diabetes 2.
Causas
- Síndrome metabólico (asociado a obesidad, altos niveles de colesterol, triglicéridos y a diabetes tipo 2)
- Fallas en la utilización de la insulina.
- Hepatitis de origen viral o autoinmune.
- Enfermedades de la tiroides.
- Exposición a toxinas ambientales.
- La ingesta de algunos fármacos y drogas que aumentan las transaminasas y hasta producen insuficiencia hepática.
- Sedentarismo y excesos de grasas y carbohidratos en la dieta.
A moverse
Cuando la enfermedad no ha progresas a una etapa de fibrosis avanzada, una dieta balanceada y el ejercicio mejoran el cuadro. La pérdida de peso debe ser discreta, no muy violenta. El plan alimentario es evitar las comidas ricas en azúcar, harinas, grasas saturadas y bajas en fibra. Es bueno tener presente que comer fuera de casa impide el control de calidad de los alimentos.
WWW
http://www.bondisalud.com.ar
http:/www.hepatitis.cl/cirrosis.htm
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