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Volver al trabajo

¿El cambio de los tiempos de sueño y actividad entre los días laborables y los festivos es comparable al jet lag, esa descomposición horaria que se da tras largos viajes? Pues sí: Muchas personas se acuestan tarde pero luego madrugan y acumulan una deuda de sueño que tratan de compensar en sus días libres, y nuestro reloj biológico marca un ritmo que, a veces, no se ajusta a los requerimientos sociales.

Las vacaciones permiten momentos de relajo para desconectarse del estrés diario que se vive en el centro de labores; pero, ¿qué hacer para retomar el ritmo al volver a la oficina? Lo primero es saber anticiparse: antes de tomarse un descanso, es recomendable organizar lo que se hará después de volver al trabajo.

En todo caso… ¿a quién le gustan los lunes? Empezar la semana cansados es algo bastante habitual, ya que el domingo por la noche muchos duermen menos de las que necesitan. De este modo, arrastran una deuda de sueño durante toda la semana.Para recuperarlo, el fin de semana se levantan más tarde, lo que favorece que por la noche no tengan sueño y así la historia se repite una y otra vez. En esta dificultad para adaptar el ciclo del sueño a las demandas sociales, los ritmos circadianos influyen de manera decisiva.

“Los ritmos circadianos son ciclos biológicos que tienen una duración cercana a las veinticuatro horas. El reloj biológico sincroniza estos ritmos (como la función renal, la temperatura corporal central o el ciclo de sueño y vigilia) con el medio externo, que marca el ciclo de la luz y la oscuridad, los horarios de las comidas o el tiempo social, entre otras cosas”, señala la psicóloga española María José Collado, y quien expone que nuestros días están estructurados por la interacción de los ciclos circadianos, solar, biológico y social.

IMPORTANTE

Si has salido de la ciudad, es conveniente volver de viaje unos días antes de regresar al trabajo para retomar el ritmo habitual. Por ejemplo, ordenar la casa o salir de compras son buenas formas de adaptarse nuevamente a los horarios y obligaciones.

 

Hay personas matutinas y vespertinas, lo que los especialistas llaman coloquialmente alondras y búhos.”Las “alondras” se levantan temprano espontáneamente y tienen dificultades para mantenerse despiertas hasta tarde. Por el contrario, los “búhos” son casi nocturnos en su actividad. Se van a la cama de madrugada y duermen hasta bien entrado el día”, detallan Marc Wittmann y otros autores en el artículo titulado “Jetlag social: desalineamiento del tiempo biológico y social”.

Los investigadores indican que los horarios de trabajo, que normalmente empiezan por la mañana temprano, son más apropiados para las personas matutinas. Las vespertinas consumen más sustancias estimulantes, como alcohol o café, y son fumadoras con más frecuencia que las matutinas.De hecho, “el consumo de alcohol y nicotina se considera un síntoma de la falta de habilidad para adaptarse a las demandas sociales”, manifiestan.

Por su parte, los matutinos encuentran dificultades para cumplir con los requerimientos de sus amigos relacionados con el ocio nocturno durante el fin de semana.En cualquiera de los dos casos, el ciclo del sueño se resiente. “Perdemos horas de sueño, nos cuesta quedarnos dormidos, nos sentimos somnolientos, cansados o de mal humor”, comenta María José Collado.

QUE PASE LA LUZ

Existen algunas medidas para paliar estos desajustes. Según indica la psicóloga Collado, “exponernos a una luz brillante por la mañana adelantará nuestros ritmos biológicos y nos permitirá adaptarnos mejor a los requerimientos matutinos. Sin embargo, la luz al principio de la noche retrasará estos ritmos y dificultará el sueño nocturno”.Asimismo, resulta fundamental dormir lo suficiente toda la semana y no acumular sueño perdido durante los días laborables. Collado afirma que unos horarios regulares a lo largo de toda la semana “facilitan una adaptación óptima del reloj biológico a nuestros requerimientos ambientales o sociales”.

 

DE VUELTA AL MUNDO

– Vuelve de a poco

No esperes hasta el último día para llegar a casa y poner en orden tus asuntos. Es preferible que el regreso a la rutina se haga de manera gradual. Si vuelves de las vacaciones unos días antes de retomar la rutina, podrás ir acostumbrándote a tus horarios sin necesidad de salir corriendo a la escuela u oficina.

 – Toma tu tiempo para descansar

Procura no acumular tanto cansancio este año que comienza. Acostúmbrate a irte a dormir a una hora fija. Descansando mejor, sentirás que te concentras con más facilidad y que te rinde el tiempo.

 

– Date permisos

Hazte un lugar en tu agenda para lo que te agrada. No dejes de salir con tus amigos, al menos los fines de semana, proponte practicar algún deporte una vez por semana, así cuando vuelvas de vacaciones no te resultará tan duro.

 – Concéntrate en tu meta

Si estás desmotivado para volver a la rutina, intenta pensar en los motivos que te han llevado a estar donde estás. Concéntrate en las metas por alcanzar y que te resultan gozosas, además de compartir el día a día con tus compañeros de trabajo o estudios, y de hacer nuevos amigos. Si puedes ver el lado positivo de volver a al día a día, seguramente no tardarás en recobrar tu ritmo.

Purificación León

Horoscopo semanal