En Cartelera: El Implacable

“El Implacable” es una cinta poco original, pero tiene todos los elementos para convertirse en un éxito de taquilla.

Las películas de acción de los últimos años no innovan, al parecer sus creadores han decidido valerse una y otra vez de los tópicos manidos que tuvieron éxito en los 90´s, una  época en que este género tuvo su auge y brillo.

“Rápido y furioso” (saga que se inició en el año 2001) podría ser un ejemplo perfecto de como en los últimos tiempos, las cintas de este género cuya motivación principal se encuentra afianzada en la acción per se, no han hecho otra cosa que repetirse y tratar de reconstruir una y mil veces un discurso similar al representado en las viejas cintas protagonizadas, entre otros, por Jean Claude Van Damme, Steven Seagal, Wesley Snipes,  Bruce Willis (saga “Difícil de matar”) y Mel Gibson (saga “Arma moral”) en la década de los noventa.

El cine de acción busca la emoción fácil, la identificación con el público que quiere pasar dos horas imbuido en la adrenalina. Quizás por eso algunos realizadores han caído en el facilismo de usar de nuevo elementos conocidos, ya que son en esencia una forma segura de atrapar la atención del público.

No obstante, algunos directores, tratando de vencer el estancamiento e impulsar al género más allá de los lugares comunes, año tras año tratan de darle un giro o simplemente usar los elementos de las viejas películas de acción  de un modo diferente o más fresco.

En “El Implacable” no hay novedad, menos originalidad, sin embargo, existe la intención de contar una historia conocida de un modo inesperado.

Martin Campbell (“Casino Royale” 2006, “La leyenda del Zorro” 2005, “Golden Eye” 1995) se vale de una historia de venganza para  regalar entretenimiento.

La película protagonizada por Jackie Chan y Pierce Brosnan a través de una anécdota muy realista (un atentado) cuenta la historia de un padre que decide tomar la justicia por su mano y hacer valer su rabia en contra del sistema que le ha arrebatado al único integrante de su familia.

Si, en esta cinta se maneja el suspenso basado en la acción pura y dura, pero también se utiliza el drama político para darle una mayor densidad a este relato que de otro modo podría terminar siendo más hueco y previsible.

La tensión que se maneja en el film equilibra bien el drama y la acción.  ¿Cómo lo hace? Usa un sinfín de temas que están en la palestra en nuestros días. Para nadie es un secreto que vivimos en un mundo donde cualquiera puede perder la vida debido a una explosión, tiroteo u otro tipo de circunstancia provocada por algún grupo que pretende confrontar al poder establecido haciendo pagar  a cientos de inocentes.

Gracias a esto último, a esta necesidad de darle un aire de complejidad a una película que quizás no lo tiene, “El Implacable” resulta siendo mucho más que explosiones y efectos especiales.

En la película, Jackie Chan (el padre consumido por la muerte de su única hija) es mucho más que  un peleador de artes marciales o un hombre ávido de venganza. Chan además de pelear de forma física (que también lo hace) actúa y le da vida a su personaje de un modo bastante convincente.

Por su parte, Pierce Brosnan, quien ha tenido diversas etapas en su carrera (desde  los años ochenta cuando comenzó en la serie de televisión “Remington Steele”) demuestra que la edad le ha brindado la seguridad de escoger personajes en los que puede realizar un trabajo donde sus dotes histriónicas se manifiesten en mayor medida que su apariencia física y elegancia natural.

El clima de la película permite a ambos intérpretes dar lo mejor y nos conecta con una historia que, al menos mínimamente, nos hace empatizar con sus personajes.

Finalmente, en “El Implacable” se recoge la teoría de que en un mundo corrupto, los ciudadanos comunes, siempre  tienen la necesidad de hacer la diferencia, sin importar las herramientas de las que se valgan para conseguirlo.

Luisa Ugueto Liendo

@luisauguetol

Horoscopo semanal