Cocinar rápido y sabroso

Actualmente nos encontramos inmersos en un ritmo de vida que deja muy poco tiempo para aquellas actividades que requieren de paciencia y tranquilidad. El caso más obvio es el hecho de que cuando queremos preparar una buena comida por lo general tal actividad requiere unas cuantas horas para que el platillo seleccionado tenga el resultado que verdaderamente deseamos, lo cual no se limita a la elaboración en sí del mismo, sino que también implica la selección y compra de los ingredientes, cosa que en muchos casos nos puede hacer correr a última hora. Para evitarnos tales inconveniente hemos pensado en una serie de recomendaciones que nos pueden ayudar a evitar esos percances y que además contribuirán a que en poco tiempo tengamos lista una comida que nos dejará muy complacidos.

La clave para cocinar rápido es la organización. Se debe planificar la comida, consultar la receta y reunir todos los ingredientes y utensilios que sean necesarios. Muchas veces es posible preparar el acompañamiento mientras se hace el plato principal. Por ejemplo, si está haciendo una carne salteada y quiere acompañarla con arroz, el arroz suele tardar unos 15 minutos para estar listo, de modo que antes de comenzar a preparar la carne, lo puede poner a hervir, así ambos cosas estarán lista al mismo tiempo. Esto también se aplica a la pasta y a las papas.

Es importante tener en la cocina algunos elementos esenciales para preparar comidas en poco tiempo. Una buena sartén para freír pescados, carnes o saltear vegetales es indispensable. Las recubiertas con teflón son ideales para ello. Igualmente importante es disponer de un buen juego de cuchillos que estén adecuadamente afilados.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es comprara de forme inteligente. Busque una carnicería en la que le vendan productos de calidad y asegúrese que no le den piezas con demasiada grasa. Si se trata de pescados fíjese que el lugar donde los compre siempre ofrezca un producto fresco. Cuando compre elija aquellos alimentos que son rápidos de cocinar como los fideos que se preparan en un abrir y cerrar de ojos. También es fácil encontrar lechugas y espinacas que resultan muy buenas como acompañantes de muchos platos. Tampoco está de más tener en la nevera yogur o crema de leche que pueden transformarse rápidamente en una salsa.

En una cocina nunca deben faltar tomates, cebollas, ajo, jengibre y ajíes dulces o picantes, pues son las bases del buen sabor de nuestras recetas. Siempre que le sea posible utilice ingredientes frescos porque los enlatados no tienen el mismo sabor. Una vez al mes procure reponer los ingredientes básicos así su cocina estará surtida y le evitará tener que salir corriendo a última hora. Recuerde que una vez abierto un paquete es conveniente que guarde su contenido en un recipiente hermético y protegido de la luz del sol directa. Los aceites deben protegerse de la luz, lo conveniente es colocarlos en un lugar frío y oscuro. Si atiende a estos detalles no sólo no tendrá mayores problemas aunque se le presente una situación imprevista como preparar una comida de última hora para una visita, sino que dentro de su rutina ordinaria ahorrara mucho tiempo y comerá muy sabroso.

LINGUINI CON POLLO, JAMÓN Y PEREJIL

4 porciones

Ingredientes:

350 g de linguini (pasta en forma de cintas)

500 ml de crema de leche

200 g de guisantes congelados

1 diente de ajo machacado

Una pizca de nuez moscada

½ pollo en brasa

200 g de jamón rebanado

15 g de perejil picado

queso parmesano rallado

Sal y pimienta

Preparación:

Cocine los linguinis en una olla grande con abundante agua y sal.

Ponga la crema de leche en un sartén y llévela a abullición. Reduzca el fuego y agregue los guisantes, el ajo y la nuez moscada. Deje cocinar a fuego lento 3 minutos. Condimente la preparación con sal y pimienta negra recién molida.

Retire la piel y los huesos del pollo y córtelo en dados. Pique el jamón en tiras, agréguelo a la crema de leche junto con el pollo y el perejil, y lleve la mezcla a ebullición. Reduzca el fuego y déjela cocinar a fuego lento hasta que haya espesado ligeramente.

Escurra los linguinis y añádalos a la salsa. Mézclelos bien, páselos a una fuente y rocíelos con el queso parmesano rallado. Sirva este plato acompañado de una ensalada verde.

Óscar Milano

Horoscopo semanal