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La misteriosa y apetecida pimienta

Le ofrece una experiencia al paladar difícil de olvidar

Este diminuto grano ofrece una experiencia al paladar difícil de olvidar. Quienes prueban la pimienta suelen reaccionar con actitudes radicales, por así decirlo, pues o se acepta desde la primera vez, o se rechaza por su fuerte y característico sabor. Quienes hacen lo primero exaltan la estupenda sensación que causa junto a los otros alimentos y lo sorprendente que resulta su presencia que rompe con la monotonía de algunos sabores, provocando una especie de agradable sobresalto en nuestro paladar. Los otros simplemente dicen que les irrita, seguramente, debido a su olor penetrante que crispa las mucosas nasales.

Se puede conseguir en el mercado tipos de características fácilmente identificables por su color: negra, verde, rosada o blanca. En grano o en polvo, envasada o suelta y aunque es la misma, las variedades corresponden al grado de maduración de la semilla y al modo de cosecharlas, la negra se cosecha antes de madurar y se seca al sol, la blanca se cosecha cuando madura, se remoja en agua con sal, se le quita la cubierta y después se pone a secar, por ejemplo.

Este vegetal es originario de la India, como varias de las más conocidas especias y desde tiempos remotos, tanto así que en la antigüedad su valor se calculaba con relación a su peso en oro. Durante la Edad Media se realizaban largos viajes por mar para traerla a Europa, de allí que Colón se ofreciera a encontrar un camino más corto, logrando por “accidente” descubrir América. En nuestro continente se encontraron especias diferentes que igual tenían sabor picante por eso se les llamó pimienta, como es el caso de la conocida guayabita, pero es bueno aclarar que pertenecen a otras familias y géneros.

Se han hecho evaluaciones para transplantar la pimienta en nuestro continente y en Venezuela se realizó este experimento en la zona de Monagas y Anzoátegui en la década de los noventa. Desafortunadamente no sabemos cuales han sido los resultados. Pero lo que sí podemos afirmar con toda responsabilidad es que en la gastronomía oriental el uso de la pimienta para la elaboración de los chorizos ha producido excelentes resultados de calidad y sabor. En ellos no se usa la pimienta como estamos acostumbrados la mayoría a conseguirla, es decir, molida sino quebrada y mezclada con más ingredientes. Lo que produce una fuerte, pero agradable sensación cuando se les prueba. También está presente en preparaciones de origen francés que se conocen como “a la pimienta”.

Dejemos este picante recorrido para realizar una pausa por el mundo de las especias y disfrutar de la fórmula que a continuación les sugerimos.

CREMA DE BROCOLI

(8 porciones)

INGREDIENTES:

1 Kilogramo de brócoli

2 papas

100 gramos de mantequilla sin sal

1 cebolla finamente picada

2 litros de caldo de carne y pollo

1 cucharadita de Tabasco

1 cucharadita de salsa inglesa

½  cucharadita de pimienta blanca recién molida

½  cucharada de sal

150 miligramos de crema de leche

l/2 cucharadita de nuez moscada

PREPARACIÓN:

  • En una olla, calentar el caldo a fuego alto. Lavar y picar el brócoli. Lavar y pelar las papas. Picar en cuartos. Reservar. En una olla amplia, sofreír a fuego medio la cebolla en la mantequilla junto con el brócoli y las papas. Cocinar removiendo durante 10 minutos. Agregar el caldo y cocinar durante 45 minutos. Licuar el brócoli y la papa con el caldo hasta obtener una consistencia cremosa. Colar y llevar nuevamente a la olla a fuego bajo. Agregar el Tabasco, la salsa inglesa, la pimienta y la sal. Cocinar durante 10 minutos a fuego medio sin deja hervir. Agregar la crema de leche y la nuez moscada. Mezclar muy bien y cocinar 5 minutos más sin dejar hervir.

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